Microsoft: la interoperabilidad... ¡sin estándares abiertos! La multinacional de software Microsoft ha anunciado hoy, 14 de junio, que establece su "Consejo de Clientes sobre Interoperabilidad". Dicho comité estará formado por representantes de Société Générale, LexisNexis, Kohl's Department Stores, el Ministerio de Finanzas Danés, el gobierno regional español Generalitat de Catalunya, el centro de espionaje español Centro Nacional de Inteligencia, y los gobiernos estadounidenses de Wisconsin y Delaware. Todo esto se incluye dentro de su nueva campaña de lobby sobre interoperabilidad desplegada en los principales centros de poder político mundiales.
Concretamente, las dos instituciones españolas estarán representadas por el director de investigación de la agencia de certificación CATcert, dependiente de la Generalitat, y el subdirector adjunto del Centro Criptológico Nacional, dependiente éste del CNI y por tanto de presidencia del gobierno central. El largo comunicado de Microsoft se resume, prácticamente, en que van a promover formas de mejorar la interoperabilidad de sus productos en base a... ¡acuerdos par a par de colaboración técnica con otras empresas y gobiernos! Y la primera pregunta, obvia, que surge aquí es: ¿están los gobiernos para negociar tecnologías propietarias puntuales con empresas puntuales? ¿O más bien los gobiernos deben hacer tabla rasa y poner condiciones iguales y equitativas para todas la industria independientemente de su tamaño y poder de lobby? Así, con esta particular visión de la interoperabilidad negociada par a par en base a acuerdos puntuales con algunos fabricantes, no es de extrañar que en la larguísima nota de prensa de Microsoft, apenas aparezca dos veces la palabra "estándar", y no se mencione ninguna vez la expresión "estándar abierto", ni en singular ni plural. Tampoco aparece en el texto ninguna referencia a las licencias en las cuales se basará la interoperabilidad que pregona la empresa, ni así mismo se dice nada referente a las patentes de software y métodos de negocio que siempre hay que tener en cuenta y que hasta ahora han constituido el mayor bloqueo para la interoperabilidad en los mercados donde son legales (EEUU básicamente). Así, ¿cómo es posible obtener la interoperabilidad independiente de fabricante sin basarse y promover los estándares abiertos? ¿Cómo es posible lograrla sin siquiera tener en cuenta licencias y patentes de software? ¿Acaso se ha logrado algún gran éxito de la interoperabilidad como son HTML, HTTP, TCP/IP, XML, el correo electrónico, etc. bajo esas metodología de acuerdos privados entre pares? De hecho ¿se ha logrado siquiera algún éxito pequeño?
 Ante esto sólo cabe preguntarse si la expresión "interoperar" no será para Microsoft algo meramente monocéntrico consistente en que sólo quienes y para lo que ellos decidan, podrán interoperar con sus productos y sólo sus productos (lo que denominan "interoperar con la base instalada", que se podría interpretar como "con su propia base instalada"). Por otro lado, es llamativo que dentro del consorcio recien constituido, sean miembros fundadoras instituciones de los dos países europeos que en general probablemente más se han volcado en la promoción de los estándares y el software libre: Dinamarca y España. De hecho, por parte española, resulta chocante que sea la Generalitat de Catalunya una de esas instituciones, ya que su gobierno actual está en franca minoría, en crisis política (por la reciente salida de su tercera pata, el partido nacionalista ERC) y prácticamente en funciones debido a las no más de decenas de días que restan hasta sus próximas elecciones adelantadas. Días que además habrá de dedicar casi exclusivamente al referendum sobre su nuevo estatuto regional de autonomía. Por otro lado, también llama la atención que sean cargos menores los representantes de ambas instituciones españolas en el consejo de Microsoft. Y para terminar con lo hispano: ¿será del interés de un servicio secreto el que los métodos de interoperabilidad que definan sean completamente públicos? Quizá no sean los más adecuados en vista de su labor, ¿no? ¿O es que la interoperabilidad que nos podemos esperar de este consejo estará basada en el secreto? Por parte estadounidense se observa que, como medio de contrarestar el movimiento en pro de los estándares abiertos de un estado de referencia en materias de innovación, educación y economía, como es Massachusetts, Microsoft sólo haya conseguido el respaldo del pequeño estado de Delaware y de la campesina Wisconsin.
En función de estos detalles cuando menos curiosos, tanto por los componentes del consorcio, como por las supuestas formas para lograr esa interoperabilidad, así como sobre todo, por el pésimo historial de interoperabilidad que acarrea el mayor monopolio informático actual, resulta más que dudoso que este consejo persiga algo más que la mera distracción y dilación políticas. Pero no seamos agoreros y concedámosle al consorcio al menos el beneficio de la duda: quizá, por ejemplo, consiga convencer a Microsoft de que, para lograr la cacareada interoperabilidad, se decida por fin a soportar, en vez de boicotear, el principal formato documental abierto estándar internacional y oficial: OpenDocument (ISO/IEC 26300). En resumen, hagamos un acto de fé más: "es posible lograr la interoperabilidad sin estándares abiertos" al igual que durante siglos la piedra filosofal transformó en oro toda materia que tocaba. Así sea. |