Office OpenXML no debe ser ISO 29500Para información sobre la tramitación de OOXML en los países iberoamericanos, pulse en el banner del artículoNovedades (2007-07-28): CTN71 de AENOR: España no aprueba OOXML por 4 votos contrarios contra 3 a favor (uno de Microsoft). En Portugal el voto resulta a favor por mayoría simple pese a las graves y múltiples irregularidades cometidas (al igual que en muchos otros países). Novedades (2007-07-11): Reunión del Comité Técnico Nacional 71 de AENOR (España) donde se decide que se abra entre sus miembros un periodo de 15 días de estudio de la especificación y de los comentarios técnicos provistos por IBM (pese al rechazo de Microsoft a que se estudie ninguno de ellos). La votación se realizará por correo con fecha límite el 26 de julio. La posición final se decidirá por mayoría de votos a favor o en contra.Novedades (2007-07-10): La petición de voto de rechazo a ISO DIS 29500 lanzada por la campaña NoOOXML de la FFII alcanza las 20.000 firmas ratificadas. Novedades (2007-07-07):Lanzamiento de la campaña iberoamericana OpenXML.info: "Office OpenXML (OOXML) no debe ser ISO 29500. " Novedades (2007-03-12):El proceso de fast-track continua pese al record de contradicciones: - Noticia ComputerWorld: "Microsoft dispara Open XML encima del fast track de ISO" - Artículo Groklaw: "ISO pondrá Open XML en fast track sin cambios"Novedades (2007-02-28): - Respuestas a las contradicciones: parecen no ser públicas aún, pero ya se han filtrdo las primeras noticias sobre ellas y la respuesta oficial de ECMA. [Más novedades al final del artículo] Artículo original (2007-01-16):  El pasado 1 de mayo, la organización de estandarización ISO, mano a mano con OASIS, escribía una página en los anales de la historia de la Era Informacional al aprobar como estándar, y de forma pionera, un formato documental electrónico abierto y que no excluía a nadie. Su nombre, ya mencionado aquí, ISO-26300, OpenDocument.
Gracias a este hito, desde esa fecha, cada autor puede, como bien resaltó oficialmente el cuerpo estandarizador húngaro, sentirse plenamente propietario de sus documentos y cubierto por las garantías que ofrece un formato de consenso de toda la industria y con una estabilidad garantizada por sus más de 5 años de experiencia productiva desde sus versiones previas. El principal logro de OpenDocument, que ha marcado un antes y un después, ha sido romper con la perniciosa costumbre que hasta la fecha había imperado en el campo de la ofimática, de atar el formato documental a su respectiva aplicación de manera que sólo si el fabricante de la aplicación consentía, el usuario podría disponer de sus documentos. La situación era semejante a si en la práctica sólo existiera un fabricante de automóviles y ese fabricante nos impusiera su propia gasolina y carreteras de pago. Obviamente, todo esto suponía un tremendo agravio, primeramente para los consumidores, y segundo para toda aplicación y fabricante que no ostentara la posición dominante... y monopolística. Desde esa fecha hasta ahora, la extensión del uso del formato no ha dejado de crecer, siendo muchas las aplicaciones y plataformas que lo soportan (prácticamente todas), y muchos también los gobiernos y organismos oficiales que se han decantado por su uso en reemplazo de unos formatos previos que los esclavizaban y que no les daban garantía alguna de correcta conservación de la documentación, ni de interoperabilidad con la ciudadanías y las restantes entidades.

Sin embargo, nunca llueve a gusta de todos, y, el anterior principal beneficiado por la situación de cautivismo de los usuarios e instituciones a determinadas aplicaciones ofimáticas, el fabricante de la aplicación dominante y probablemente monopolística del momento, no sólo ha decidido no soportar oficialmente dicho estándar en su programa, sino que ha decidido embarcarse en una estrategia de boicot proponiendo una alternativa al mismo que, como se comprobará, no es abierta: el formato documental Microsoft Office Open XML. Ese mismo reciente y conflictivamente bendecido por la maleable asociación industrial ECMA bajo el título ECMA-376, y que ahora se encuentra, como se preveía, en proceso de Fast Track en ISO con la denominación ISO/IEC CP 29500.
Desde que se conoció tal decisión las voces que se han alzado a criticarla han sido muchísimas y gran parte de ellas muy bien formadas e informadas. Con sus decisiones han clamado en apoyo del estándar de consenso internacional, OpenDocument, desde gobiernos como los de Dinamarca, Bélgica, Croacia, Finlandia, Malasia, Brasil, Massachusetts y Oregón en EE.UU., así como en España Extremadura y Galicia, Toscana y Umbría en Italia, Misiones en Argentina, algunas regiones de la India, e incluso la propia Francia migrando toda su administración pública, hasta importantes empresas de rancio abolengo informático y pocas dudas sobre su historial innovativo y de creación de verdaderos estándares, como puedan ser IBM o Sun Microsystems. La principal razón a dicho rechazo es que, como bien concluyó en un reciente informe PEGSO de la Comisión Europea, sólo debe existir un único estándar ofimático y la industria debería ponerse de acuerdo para que así sea. Obviamente, cualquier otra alternativa significará mera confusión, división, falta de competitividad ecuánime, sobrecoste innecesario y discriminación para los ciudadanos y las entidades en función de cuál de los formatos estandarizados existentes maneje o no su aplicación. Pero a esa conclusión que excluye un segundo estándar, habría que sumar otras muchas de caracter ya más técnico y legal que invalidan a la nueva y pobre propuesta de Microsoft. Citando sólo algunas para evitar extendernos: - Más de 6000 páginas de especificación hacen muy inviables implementaciones alternativas completas e imposibilitan poder ser 100% compatibles con la especificación (y más cuando ISO 26300 cubre la misma funcionalidad con solo 700 páginas). Por otra parte y además, la especificación publicada ni siquiera es completa, ya que en múltiples puntos referencia a información que no es pública y que es conocida solamente por Microsoft.
- MS-Office Open XML tiene sólo un año de desarrollo y su formato no ha demostrado su valía en productivo.
- MS-Office Open XML cuenta con una sola aplicación que lo soporta y aún ni siquiera se comercializa. Además, esta aplicación, MS-Office 2007 ó MS-Office 12, es la más cara del mercado en su gama. A esto hay que sumar que dicho único programa sólo funciona sobre un único sistema operativo (Windows XP con SP2 y Windows Vista), con lo que el formato discrimina a todos los usuarios de Symbian, MacOS, Linux, Solaris y los BSDs.
- No existe garantía legal de no infracción de patentes y el dueño del formato en su licencia no ofrece garantía alguna de que la especificación ECMA-376 se pueda implementar al completo en ninguna aplicación competidora sin ser demandado en los mercados donde son legales.
- El formato, al no ser 100% XML, ata a plataformas concretas de un único fabricante mediante el uso de excepciones y codificaciones binarias exclusivas de sus sistemas operativos. Por ello, en caso de estandarizarse internacionalmente, incumpliría el Acuerdo de Barreras Técnicas al Comercio de la OMC (WTO-TBT).
- ECMA-376 no ha sido depurado en el proceso de estandarización y codifica expresamente y en detalle errores obvios conocidos y no corregidos que obligan a que las aplicaciones competidoras los tengan que implementar innecesaria y artificiosamente.
- Codificación críptica propia de un volcado de memoria que es difícimente inteligible para un humano y que prácticamente imposibilita la fidedigna conversión de los documentos a formatos web como XHTML o a OpenDocument.
- El mantenimiento del estándar queda en exclusiva en manos de la comercial privada Microsoft, y en el comité ECMA que lo aprobó como ECMA-376, solo participaron 4 miembros de la entidad, Microsoft, Intel, Toshiba y Apple ("séquito" ex professo aparte), mientras otro miembro de ECMA, IBM, lo rechazó.
- La comercial Microsoft puede en cualquier momento cerrar los documentos codificados bajo ese formato gracias a los DRM implementados en Windows Vista y en MS-Office 12, volviendo de nuevo a la situación de un único operador y aplicación y excluyendo al resto de la competencia.
- Y, finalmente, en cuanto al procedimiento de estandarización seguido, el objetivo oficial declarado por el Comité Técnico de estandarización de ECMA habla por sí mismo sobre la nula apertura a la competencia que ha seguido dicho proceso. Textualmente tal objetivo ha sido: "producir un estándar (...) que sea completamente compatible con los Formatos Office Open XML, remitidos por Microsoft".
Ante estos despropósitos, impropios de un estándar que aspire ostentar tal nombre y a una mínima garantía de calidad, a EstándaresAbiertos.org no le queda otra opción que recomendar a los cuerpos de estandarización que componen ISO/IEC, así como a la propia ISO, que antes del 5 de febrero emitan los comentarios que sirvan para rechazar posibilidad alguna de que el formato MS-Open Office XML llegue a ser ISO 29500. Y mucho menos en esas condiciones tan poco estándares.
Cualquier alternativa a este simple y llano rechazo de ISO 29500, constituiría un desprestigio y sería por naturaleza vista como un mero trágala indigno para una entidad oficial como ISO y sus miembros nacionales; organizaciones todas ellas que brillaron con luz propia al haber liberado a nuestros documentos electrónicos de la esclavitud factual a que hasta la fecha habían estado sometidos. La estandarización oficial de OpenDocument debe constituir la referencia por seguir contra el oscurantismo propio de un formato ECMA exclusivo, de baja calidad y claridad, e impuesto por el talonario de la primera multinacional de turno. Estimados profesionales del tribunal JTC1 de ISO: "ECMA-376 no debe llegar a convertirse en ISO 29500". Para cubrir todas sus funciones, y para muchas otras más, ya gozamos del excelente, ecuánime y competitivo estándar abierto ISO 26300, OpenDocument.
Seguimiento del proceso en los medios: Novedades (2007-03-06): - ITWire: "Novell pone un clavo en la tapa del ataúd de Microsoft Office " Novedades (2007-02-28): - Respuestas a las contradicciones: parecen no ser públicas aún, pero ya se han filtrdo las primeras noticias sobre ellas y la respuesta oficial de ECMA. Novedades (2007-02-08): - Fast-track en riesgo: 20 de los 66 cuerpos nacionales de estandarización posibles emiten contradicciones al estándar. Novedades (2007-01-29): - Nota de prensa de la FFII rechazando el "fast-track" de ECMA-376 (español, portugués, inglés) Novedades (2007-01-22): - Nota de prensa de la OpenForum Europe y la ODF Alliance (ODF/PDF en español, ODF de original inglés) - Estudio de "contradicciones" de ISO CP 29500 (ECMA-376) en el entorno de estándares ISO existentes. - Información de contacto de cuerpos de estandarización miembros de ISO para solicitar el rechazo y el envío de "contradicciones" |